Top
Crean material para que los aviones se reparen a sí mismos – Ideas e Inventos
fade
11349
bp-nouveau,post-template-default,single,single-post,postid-11349,single-format-standard,admin-bar,no-customize-support,eltd-core-1.0,flow-ver-1.0.1,eltd-smooth-scroll,eltd-smooth-page-transitions,ajax,eltd-blog-installed,page-template-blog-standard,eltd-header-type2,eltd-sticky-header-on-scroll-down-up,eltd-default-mobile-header,eltd-sticky-up-mobile-header,eltd-menu-item-first-level-bg-color,eltd-dropdown-default,eltd-header-style-on-scroll,no-js

Crean material para que los aviones se reparen a sí mismos

En un futuro cercano las roturas en las alas y el fuselaje de los aviones podrían repararse por sí solas y en el aire, científicos anticipan un futuro de “aeronaves que se curan a sí mismas” y aseguran que la tecnología que lo hará posible estará en uso en la aviación comercial en los próximos cinco a diez años.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Bristol, en Reino Unido, se dedicó al desarrollo de un material especial que hace posible el proceso. Y se inspiraron en la manera en la que el cuerpo humano cura sus heridas cuando se produce un corte en la piel y la sangre se solidifica para formar una cáscara o costra. A partir de este principio, los científicos diseñaron diminutas microesferas que contienen un líquido ‘cicatrizante’, y que se colocan dentro del carbono del que están hechas las partes del avión.

Estas esferas, tan pequeñas que se ven como si fuera polvo, se intercalan en los pliegues del ala del avión o sobre el fuselaje. Cuando sufren algún tipo de daño, como el impacto de un ave durante el vuelo, las bolitas estallan para liberar el líquido que contienen, que rápidamente se solidifica. Este proceso de endurecimiento del material ocurre cuando el líquido entra en contacto con una sustancia catalizadora, que está presente en las alas y el fuselaje mismo.

La temperatura juega un papel adicional en el proceso de reparación automática, que puede tardar un par de horas en el calor o demorar más en climas fríos. “Estamos hablando de fisuras menores, no de un agujero de un metro de diámetro”, aclara el químico Duncan Wass, participante en la investigación. “Pero esas microfracturas pueden ocasionar fallas catastróficas en un vuelo”.

“Esta tecnología permitirá extender los plazos entre reparación y reparación, cambiar los procesos de mantenimiento de las aeronaves y utilizar menos materiales sin resignar en absoluto en cuestión de seguridad”, también podría servir, con algunas adaptaciones, para reparar las pantallas rotas de teléfonos celulares, así como cascos de bicicleta, raquetas de tenis, palos de golf y hasta el esmalte de uñas.

vía: BBC

 

 

Carola Cravedi
No Comments

Post a Comment

 
Skip to toolbar